lunes, 21 de marzo de 2011

Me he acostumbrado a tí.

A lo largo de casi 15 años, se conoce a mucha gente.
Gente que va y que viene, gente que nunca se queda. Gente que siempre está aquí de paso.
Personas que hacen reír a carcajadas, que te dejan sin respiración con que solo una palabra salga de sus labios; personas que hacen llorar amargamente, sin darte la oportunidad de dejar de derramar una sola lágrima. Personas con las que he bailado, cantado y disfrutado como una niña pequeña con una nueva muñeca. Personas que fallan una y otra vez, que van y vuelven sin descanso.
Siempre en tu vida hay personas que te hacen sufrir, o que te hacen feliz durante algunos momentos.
Y luego esta esa personita. Esa que ha fallado, claro que sí, pero que siempre ha vuelto. Que te ha hecho llorar, pero que te ha hecho llorar como nunca. Que no es perfecta, porque nadie lo es, pero que se acerca a la perfección. Que es muy estúpida, caprichosa, a veces inmadura... pero que es la única que soporta tu propia estupidez, tus propios caprichos y tu propia inmadurez.
Porque esa personita es la mejor para ti, la más indicada.










Muchas felicidades, mi gorda.♥
-Paula.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Abismo.

Un paso, y otro más. Y siento que me falta el aire. No dejes que me vaya. No me alejes de tu lado.
Un paso, y otro más. Poco a poco la luz desaparece, y nosotras nos apartamos cada vez más. Caemos juntas al abismo, nos aferramos a los recuerdos, a memorias y sentimientos que ya no están allí, presentes. Nunca más.
Y me agarras la mano. Me pides que no te suelte. Que no te deje caer. Pero ambas estamos cayendo, deslizándonos en la oscuridad, y ambas vamos a ver ese fondo negro hasta el final de nuestros días. Te suelto la mano en el momento justo, en el que empezamos a caer con mayor velocidad. Y me la intentas agarrar de nuevo, pero no sabes que no sirve de nada; que lo hecho, hecho está. Que por mucho que lo intentemos, si juntamos una pila de errores con otra, y con otra, se crea un muro. Y ese muro ya es imposible de derribar.
Caes más rápido que yo. Veo tu desesperación.Y en el último momento te agarro otra vez, te sonrío...
-Estamos juntas en esto.
 Paula.