lunes, 28 de febrero de 2011

Que el amor es un incendio, una herida, una prisión

La cabeza te da vueltas. Muchos caminos y no sabes cual escoger. Dos brazos invisibles tiran de tí en direcciones opuestas... y tu vida parece una margarita a la que se le quitan las hojas, con la única diferencia de que ya no hay más hojas que quitar.
No  tienes ni siquiera dignidad. Te has arrastrado por los suelos por él, porque lo que tú sientes es más que cariño. Lo has afirmado, reafirmado y vuelto a reafirmar. Le quieres. Pero, ¿estás tan segura? 
Nunca nada es lo que parece, y este caso no iba a ser una excepción. 
Recuerdas su sonrisa al encontrarse contigo. Una sonrisa que parecía sincera, y le sonreías de vuelta. Pero ahora recuerdas con mayor vividez su mirada, fría. La otra cara de la moneda. La cara que muestra lo que de verdad siente. 
Y te das cuenta de que tu vida es como el juego de la ruleta rusa. Unas veces mueres, otras no. 
Y te das cuenta de que todo lo que luchaste arde en el olvido. 

Esta vez toca morir... 
Paula.

viernes, 18 de febrero de 2011

¿Por qué duele el amor?

Estaba sentada en el sofá cuano sonó el timbre de la puerta,no quería ir a abrir,tenía los ojos encharcados en lágrimas mientras escuchaba aquella canción que jamás olvidaría,como tampoco conseguía olvidar aquellas palabras,aquellas malditas palabras que se quedaron grabadas en mi cbeza para siempre.Cómo era posible.No podía ser cierto.Me había engañado,a mí,a la persona que más quería.
El timbre seguía sonando.Me sequé las lágrimas y me acerqué a la puerta con aquella bata vieja de mi madre puesta.Abrí,había un hombre alto con un casco de moto puesto y vestido con un mono de motorista negro.Llevava una caja en la mano y dijo que tenía una entrega a mi nombre.Me entregó el paquete.Era una caja con un ramo de rosas dentro.Cerré la puerta y me dispuse a leer la nota que venía:"Necesito que me perdones,sabes que te amo y que no puedo vivir sin tí.Cometí un error y lo siento."
La rompí mientras me caía una lágrima amarga,cojí la caja y la tire por la ventana con furia mientras gritaba "te odio".
Cuando ya no me quedaban más fuerzas me senté en el suelo mientras lloraba.No conseguía entender como podía ser así,como podía ser tan indecente de decirme "te amo" después de ser capaz de decirme delante de todos que me había puesto los cuernos con ella,con la persona que más odiaba,¿cómo podía ser así?
Entonces sonó el teléfono,era él.
-¿Qué quieres?
+Necesito que me perdones.
-¿Cómo eres capaz de pedirme eso?-No podía dejar de llorar,esa voz,su voz,esa que me enamoró y que tanto daño me estaba haciendo,necesitaba dejar de escucharla.
+Porfavor,sabes que lo siento.
Colgué.No quería saber nada de él.No queía saber nada de nadie,solo quería llorar,morirme.¿Cómo me podía haber hecho tanto daño?¿Cómo es posible que fuera tan cruel?¿Por qué me tuve que enamorar?Y otra pregunta que jamás me contestaré,¿por qué duele tanto el amor?

Serena.

jueves, 17 de febrero de 2011

Utopía

Un segundo. Un simple segundo puede marcar la diferencia entre el amor y el odio. Entre la euforia entre el dolor.
En ese corto segundo puedes entender lo que es la vida, o elegir desconocer de lo que trata.
En ese maldito segundo, tu corazón puede bailar de emoción o sangrar de tristeza.
Ese segundo. Ese momento en el que les ves juntos, y comprendes que no solo son amigos. Ese momento en el que te das cuenta de que ella tampoco es tu amiga; de que te mintió cuando te dijo que no sentía nada por él, que él no sentía nada por ella.
Ese maldito momento en que decidiste creerla.
Y ahí comienza tu infierno personal.
Pero te das cuenta de que todo era una imaginación tuya, de que en realidad nada de eso ha pasado; de que era una reunión con los amigos y no solo estaban ellos dos. Lo más importante de todo, te das cuenta de que... te estaba mirando a tí. Y te sonreía. Y se mordía el labio mientras tú bailabas. Y fruncía el ceño cada vez que hablabas con otro chico.
Y te sientes especial. Sientes que brillas por encima de ella, porque, realmente, la envidias por ser capaz de hablar con él. Y dice que te ignora. Si ella supiera que en realidad él te adora...
Y te acercas a él, son tu mejor sonrisa. Y le invitas a bailar un rato. Esa canción que marcará tu vida.
Pero ahí acaba todo. Porque sabes que, en verdad, no te miraba a tí. Y que pasa de bailar contigo; lo único que quiere es estar con tu amiga.
Y despiertas. Aterrizaje brusco... duele.
Para la próxima, deberías saber que el despertar más difícil es el de los sueños despiertos.
Paula.

viernes, 4 de febrero de 2011

Más y más vueltas.


Todo pasa por alguna razón. Reímos, lloramos; nos divertimos y sufrimos; pasamos minutos, o vidas enteras, con esas personas especiales; nos caemos, pero nos ponemos en pie de un salto. Cambios. Todo en esta vida son cambios. Cosas que no suceden por ninguna razón, pero que al suceder producen miles de razones por las que han pasado. Mas el cambio más importante es cuando te enamoras. Así. En un visto y no visto. No sabes por qué, pero ha sido él. Él entre todos es el que te ha llamado, el que te ha avisado, y te ha gritado en silencio "Eh, ¡que estoy aquí! ¿No me ves?". Y a veces no le ves. Ni te enteras de que está ahí, ni de que haría cualquier cosa por ti. Pero cuando te das cuenta de que está a tu lado, parado, observándote, esperando que oigas su reclamo, te cambia la vida. Y te lo comes con los ojos. Y su mirada te atraviesa. Y no oyes más que su risa, no ves más que sus pupilas moviéndose nerviosas, de un lado para otro, esperando encontrarse con otra mirada, con otra que incluso no es tu mirada. Y ahí mismo te quieres morir. Se te estanca un grito en la garganta, se te secan los ojos cuando ves como le sonríe y le dice que ese viernes quedan, en su casa, para ver una película. Y ya no le quieres ver más, ni en clase, ni en el colegio, ni por el barrio dando una vuelta. No quieres sabes nada de su vida, ni por quien está interesado. Porque sabes que en realidad no es a ti a quien busca entre la gente. Y lo peor es que sabes que todo pasa por alguna razón.
Paula.

¿Por qué?

Y después de cuatro meses aún me pregunto qué vi en ti,que es eso que tienes que con tan solo una sonrisa haces que me olvide del mundo exterior.Qué es eso que tienes que hace que heche de menos tus abrazos,tus labios,tus besos...Cada palabra que me decías,cada momento que pasé junto a tí,todo aquello que perdimos por algo que puede parecer tan insignificante como lo es un beso.El problema es cuando la culpa la tiene alguien ajeno a esto,pero supongo que ya es tarde para lamentarse,y aunque quisiera volver atrás en el tiempo y arreglar todos mis errores supongo que es algo imposible.Y supongo que lo único que puedo hacer es intentar quitarme esta maldita adicción a tí,a tu mirada,a tus labios,a tu sonrrisa...Olvidarte y de una vez por todas decir "no le quiero,le he olvidado",porque sé que no me mereces,porque sé que ya te olvidaste de mi y que no quieres saber nada más de mi,pero te quiero,te quiero aunque me ignores,te quiero aunque pienses que soy una idiota,te quiero aunque no quieras,te quiero aunque no me quieras,te quiero aunque me arrastre hasta el límite por tí,aunque no lo merezcas,aunque no te des ni cuenta,te quiero.Te quise,te quiero,pero espero no quererte,espero olvidarme de tí,y espero que te des cuenta que poca gente te querra como yo lo he hecho.
Serena.